Campeones de la deuda externa
11 de julio de 2026
Con 58 mil millones de dólares, es el paÃs qué más plata le debe al FMI en todo el mundo. Segundo sale Ucrania, quien debe casi seis veces menos.
Si el Mundial fuera de inversión en ciencia y tecnología durante 2026, Argentina se quedaría afuera en primera ronda, ya que es uno de los que menos dinero destina a investigación y desarrollo. Sin embargo, si la Copa del Mundo fuera de endeudamiento externo, la “Scaloneta” sería campeona. En este sentido, Argentina es el país que más plata le debe al Fondo Monetario Internacional en todo el mundo. Incluso, se trata de una victoria muy holgada. Para tomar dimensión, la deuda que tiene Argentina es casi seis veces mayor a la de Ucrania. Mientras que la celeste y blanca debe 58 mil millones de dólares más intereses, Ucrania debe 10 mil millones. En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, el historiador y especialista en deuda externa, Alejandro Olmos Gaona, repasa los últimos acontecimientos con el organismo internacional y reflexiona: “El problema con el Fondo no son los intereses que cobra, sino el condicionamiento económico que exige”.
“Antes de Mauricio Macri, Argentina no le debía un solo centavo al Fondo Monetario Internacional. Nestor Kirchner terminó de pagar la deuda de 9500 millones de dólares entre diciembre de 2005 y enero de 2006. Sin embargo, en junio de 2018, el gobierno de Cambiemos pidió 50 mil millones de dólares, una cifra escalofriante. Aunque todos los informes del FMI indicaban que no podían darle ese dinero a Argentina, Trump era amigo de Macri y por eso le otorgaron el crédito”, resalta Olmos Gaona.
Con la economía a pique, el gobierno de Macri pidió 7 mil millones de dólares más en octubre de 2018. Así, el FMI comenzó a realizar desembolsos hasta la asunción de Alberto Fernández en diciembre de 2019. De esta manera, aunque no llegó a completar los 57 mil millones de dólares, la deuda contraída llegó hasta los 44 mil millones. Después de dos años de negociaciones entre el Fondo y el exministro de Economía Martín Guzmán, el Frente de Todos redujo la cifra 4 mil millones y dejó el gobierno en diciembre de 2023 con una deuda de 40 mil millones de dólares.
Al respecto, Olmos Gaona destaca: “Una de las cosas buenas que hizo Martín Guzmán es implementar que cualquier préstamo del FMI tenía que pasar por el Congreso de la Nación. No obstante, Javier Milei violó la Ley y, sabiendo que podía tener problemas, emitió un DNU para decirle al Congreso que iba a celebrar un préstamo de 20 mil millones de dólares más”. La particularidad de este nuevo acuerdo es que no se conocen ni las condiciones ni las obligaciones finales que pactó el país.
Si Argentina es el campeón de la deuda externa, Ucrania obtiene el segundo puesto con 10 mil millones de dólares y Pakistán el tercero con 8 mil millones. El top 5 de países deudores lo completan Ecuador y Egipto, con poco más de 7 mil millones cada uno. En todos los casos, el dominio de la economía lo tiene el Fondo Monetario Internacional, que aplica la misma receta para todos.
Bajos intereses, altas exigencias
A diferencia de los bancos extranjeros, que cobran tasas muy altas pero no condicionan los lineamientos políticos y económicos de los países deudores, el Fondo Monetario Internacional juega otro juego. Pese a que cobra los intereses más bajos del mercado, los condicionamientos que pone son muy altos. Lejos de ser una exageración, la exigencia es tal que, en 2018, un funcionario del FMI se instaló en el Banco Central argentino para monitorear los desembolsos y el rumbo de esos fondos.
“Cada 24 o 48 horas, Argentina tenía que informarle a esa persona qué hacía con la plata. Incluso, cuando se hizo el Plan Brady en 1992, que significó la mayor reestructuración de deuda pública (32 mil millones de dólares) diseñada por Estados Unidos, el gobierno de Menem pactó con la comunidad financiera internacional el ajuste en el gasto público, la privatización de todas las empresas estatales, del sistema jubilatorio, y la modificación de la legislación laboral restrictiva para empresas extranjeras. Siempre se manejan así, esa es la peligrosidad de la deuda con el Fondo”, subraya el especialista.
Inmunidad absoluta
Más allá de las exigencias y los condicionamientos que impone el Fondo Monetario Internacional, Olmos Gaona alerta que hay algo que todavía es peor. “Al FMI no podés cuestionarle nada, aun cuando perjudica o daña la economía de tu país. El organismo es inmune a cualquier acción judicial en cualquier parte del mundo. Hasta tiene más inmunidades que un país soberano. Si Argentina tiene un problema con otra nación, puede resolverlo en la Corte Internacional de Justicia. Pero con el FMI es imposible. Pueden hacer lo que se les cante y nadie los puede tocar”, sostiene el historiador.


