Del lado Norita de la vida
01 de junio de 2024
"Del lado Norita de la vida" leÃa en muchos memes de redes sociales cuando alguna discusión social cobraba vigencia, "Donde esté Norita, ahà es." Nora Cortiñas se volvió en sus 50 años de lucha una referente indiscutida de todos aquellos que tienen cualquier tipo de sensibilidad social. Madre de Plaza de mayo lÃnea fundadora, feminista, militante, antiimperialista, incansable. Imprescindible. A sus 94 años murió Nora Morales de Cortiñas, referente infaltable de la lucha por los derechos humanos y por todos los oprimidos.
Madre de la Plaza
Nora Cortiñas tuvo su primer acercamiento a la militancia a través de su hijo Gustavo. Como muchas madres, ella le pedÃa que se cuide en los años previos y durante la última dictadura cÃvico-militar. El compromiso social no era fácil en esa época, los costos podrÃan ser muy altos y Norita tenÃa la vida de una ama de casa. Ella cuenta que muchas veces le pidió que no vaya a las movilizaciones, o que se quede atrás cuando fuese, pero Gustavo iba igual en una escuela de lucha que su madre tomarÃa tras su desaparición.
A Gustavo lo desaparecen el 15 de abril de 1977 camino a su trabajo como encuestador del INDEC. Era estudiante de economÃa y militaba en la Villa 31, tenÃa 22 años. Su secuestro y desaparición a manos del Estado de facto marcó un antes y un después en la vida de Norita, que como las demás Madres y Abuelas convirtieron el dolor en lucha para recuperar a sus hijos y nietos.
Una escuela de lucha
Desde ese dÃa Noria levantó su pañuelo blanco y nunca más lo dejó caer. Ese pañuelo blanco también se convirtió en un pañuelo verde, cuando Norita se sumó de lleno a las movilizaciones del movimiento feminista en las cuales contaba cómo su hijo Gustavo era el feminista de la familia, y que ella entendió después de salir a luchar a la calle. El pañuelo blanco de Norita fue verde, pero también fue una visera cuando marchó por justicia para Luciano Arruga y contra el gatillo fácil. Fue una kufiya palestina, cuando Norita exigió el alto al fuego en Gaza hace tan sólo semanas. Es que el pañuelo de Norita estuvo en todas las luchas, porque Norita estaba siempre donde hacÃa falta, acompañando a toda persona o colectivo que esté sufriendo cualquier tipo de opresión, como le habÃa enseñado a hacer Gustavo.
Hoy despedimos a una pequeña gigante de las luchas, que desde que salió a la calle se mantuvo siempre firme en su lado de la vereda. Deja un vacÃo enorme para todos los luchadores del paÃs, pero también deja un legado enorme y una enseñanza: si en algún momento alguien se pregunta dónde estarÃa Norita, la respuesta es en la calle con los de abajo.
Hasta la victoria siempre Norita ¡Venceremos!