infoNativa

La ley de los patrones


21 de febrero de 2026

InfoNativa

Imagen de portada: Cobertura fotográfica de Kaloian Santos Cabrera, el día de la aprobación de la reforma laboral en Diputados. Congreso de la Nación. CABA / Instagram: @kaloian.santos

El 17 de febrero hubiera cumplido 99 años el Dr. Norberto Oscar Centeno, abogado recibido en 1956 mientras  se encontraba detenido por militante peronista, autor del anteproyecto que en 1974 se transformaría en la Ley de Contrato de Trabajo.

“La máxima aspiración de los hombres y los pueblos es la justicia social, que se erige como garantía última de la paz, que no existe cuando los hombres explotan a los hombres, y unos pueblos explotan a otros pueblos” explicaba Centeno en una de sus obras el fundamento propio de aquella Ley de Contrato de Trabajo.

“Esa ley, que fue festejada por los trabajadores como una merecida conquista, sólo tuvo un año y medio de vigencia pues, cuando aún no había transcurrido un mes del golpe militar de 1976, fue mutilada por la dictadura. En efecto, con fecha 23 de abril de 1976 se emitió la regla estatal 21.297 que derogó –desapareció– 27 artículos y modificó –torturó– otros 99 de la Ley de Contrato de Trabajo, siempre en detrimento de los derechos conquistados por la clase trabajadora” recordaba en un homenaje a Centeno, otro imprescindible del derecho laboral argentino, don Héctor Recalde.

“El trabajo como valor esencial y original de las cosas y una sociedad fundada en él, es la idea que se transmite a todo el dispositivo, pero además el trabajo como hacer se confunde con el trabajador y es por ello destino de la perfección. La vinculación jurídica regulada entonces es ajena al derecho de las cosas y por ello mismo que ha establecido la ley que el contrato de trabajo tiene como principal objeto la actividad productiva y creadora del hombre en sí, y que sólo después ha de entenderse que media entre las partes una relación de intercambio y un fin económico” explicaba con tono docente Norberto Centeno.

Contra esa forma de pensar la realidad, se alzó a lo largo de la historia el pensamiento liberal en nuestra Patria. Centeno pagó con su cuerpo la prepotencia del pensamiento político que protege la injusticia social como valor moral y filosófico de las minorías  privilegiadas. Encarcelado en 1955 tras el golpe de estado de la Revolución Fusiladora, preso en la década del 60 por el Plan Conintes, secuestrado, torturado y asesinado tras la “Noche de las Corbatas” por la última dictadura genocida.

En ésta Argentina asediada cognitivamente, atrapada en la dinámica de producción colonial que nos ofrece un destino de miseria planificada a lomo del extractivismo y la primarización de nuestra economía, debilitada ética y moralmente, el homenaje acorde a la época a una pieza necesaria de la organización social del trabajo en la Argentina de los últimos setenta años como lo fue Centeno, terminó siendo el dantesco espectáculo de una Cámara de Diputados convalidando la enorme mayoría del articulado de una reforma laboral esclavista y prehistórica que sepulta la restauración que se había logrado de la ley de contrato de trabajo entre el 2006 y el 2010 con la consolidación de la ley 26.592.

Mientras diputados libertarios destilaban ignorancia y guturalidad, los macristas fingían valentía para subordinarse a la banda de subnormales que irrumpió en éste tiempo tan aciago de nuestro país, y un paquete de personajes que en nombre del peronismo, o el federalismo o la mar en coche, se atornillan a las bancas para hacer algún negocio dando quorum o aprobando artículos, o fingen demencia con una oposición estéril que no convence a nadie. En la calle, un puñado de compatriotas intentaba hacer suyas aquellas palabras del General San Martín que nos resuenan en la conciencia: "Los argentinos no somos empanadas que se comen así nomás sin ningún trabajo".

Represión - Cobertura fotográfica de Kaloian Santos Cabrera, el día de la aprobación de la reforma laboral en Diputados. Congreso de la Nación. CABA / Instagram: @kaloian.santos

Debilitado, fragmentado y sin claridad en clave de proyecto político, el umbral de dignidad del movimiento popular, es el lugar desde el cual tenemos que pensar el futuro de nuestra Patria.

Los retrocesos en clave de soberanía nacional que éste tiempo expone, el asedio permanente sobre los derechos sociales de nuestro pueblo, son profundos, dolorosos y requieren de una respuesta necesaria y urgente por parte del Movimiento Nacional.

En ésta edición de infoNativa, Horacio Rovelli analiza la perversa y retrógrada reforma laboral encarada por el consorcio de patrones que digitan una parte de los destinos de un gobierno que se subordina a la planificación colonial de los Estados Unidos.

Fernando Esteche, enlaza tres sucesos de la agenda internacional que exhiben un hemisferio ordenado a los intereses geopolíticos imperiales. Aún así, sostiene “La operación imperial de febrero de 2026 es real, es grave y sus consecuencias serán duraderas. Pero no es irreversible. No hay en la historia latinoamericana ningún momento en que el tablero haya quedado definitivamente fijado. Lo que hoy parece sólido tiene fisuras. Lo que hoy parece consolidado contiene contradicciones.”

“Lo que sí es verdad, y hay que decirlo sin eufemismos, es que el momento actual exige más que resistencia reactiva. Exige proyecto. Exige una respuesta latinoamericana articulada, con dimensión estratégica y paciencia” concluye.

Aún en tiempos oscuros, lo más interesante que se produce en la política argentina, tiene que ver con la militancia y su vocación de no ser parte de un coro de llorones que esgrimen denuncias en el medio del saqueo, ficcionando una democracia a la que se le cayó la careta hace varias cuadras.

La incipiente resistencia frente al Senado y luego en Diputados, la movilización popular y los conflictos precedentes que fueron anticipando el rechazo al programa de miseria planificada que están imponiendo a la sombra del experimiento Milei, es la referencia ineludible con la que va a contar un pueblo que empieza a sufrir severamente las consecuencias del brutal ajuste desplegado en éste tiempo.

La experiencia de articulación en la calle, es el espacio adecuado para reflexionar mas allá de una fatídica coyuntura en la que producción de conflicto y salida de la crisis, deben atravesar los debates urgentes; y en la que también debe empezar a diseñar un proyecto político nacional con fuerte convicción ideológica, que construya certezas firmes para el futuro próximo de una Argentina que tendrá que zanjar las heridas abiertas en éste experimiento, y sea inflexible en desconocer las condiciones de dependencia que se están materilizando en éste paréntesis infame de nuestra historia.

InfoNativa

Compartir esta nota en