PolÃtica criolla y realismo periférico
05 de septiembre de 2026
Detrás del discurso malvinero del presidente vendepatria, está Estados Unidos con su fuerza colonizadora. Frente al gobierno antiargentino, está el pueblo que pelea.
Vivimos un tiempo que se parece mucho a una distopía pero es la cruda realidad del reseteo de la Argentina.
El Experimento Milei está completando el objetivo para el que surgió: allanar el camino al saqueo planificado de las corporaciones extranjeras.
Ante la crisis económica que profundiza la bronca, apareció un discurso de reivindicación soberana sobre nuestras Malvinas, partiendo de un singular análisis geopolítico: “En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo. Recientemente el presidente Trump declaró que los Estados Unidos están revaluando su posición histórica con relación a Malvinas”, dijo el presidente en cadena nacional.
“Milei lanzó una ofensiva contra las petroleras en Malvinas con un discurso escrito en la Embajada de EEUU”, sintetizó el medio Agenda Malvinas. Sin embargo, hay quienes esperan un milagro o algo por el estilo: Que el gobierno más entreguista de la historia haga algo por nuestra Causa Nacional.
El anuncio
En primer lugar, hay que afirmar que la alianza del bloque anglosajón es inquebrantable. En 1831 los yanquis atacaron nuestras islas abriendo el paso a los británicos y en 1982 le brindaron un apoyo logístico clave para ganar la guerra.
Hoy Trump presiona al gobierno laborista porque no invierte en la OTAN lo que exige EEUU y por no haber participado del conflicto contra Irán. Pero la alianza con la Corona es estratégica.
La base naval de Tierra del Fuego empezó a construirse en 2022 y en abril de 2024 Milei, junto a Laura Richardson del Comando Sur, prometió llevarla adelante, pero las obras están paralizadas. Veremos si con la asignación presupuestaria se avanza algo en lo que queda de gestión.
Sobre las sanciones que a Navitas y Rockhopper, sólo esperamos ver las maniobras del lobby petrolero. Porque el saqueo de Vaca Muerta expone un modelo extractivista donde la productividad avanza tan rápido como la fuga de capitales de las multinacionales. Como botón de muestra hay que analizar la política de YPF que gestiona rebaja de regalías al servicio del extranjero.
Supremacismo anglosionista
Semanas atrás el genocida Netanyahu se refirió a Gran Bretaña como “la primera república islámica con armas nucleares”. Como vemos, el apriete a los laboristas no es exclusivo de Trump.
El presidente argentino no quiso quedarse atrás al caracterizar el declive británico por “los problemas de seguridad nacional” como la “inmigración descontrolada”. La islamofobia del supremacismo europeo en boca del idiota de Milei.
Como contrapartida, en estas pampas, el vendepatria promueve el “Escudo de las Américas” para garantizar los “valores de Occidente…”
En el comunicado publicado el jueves entre Argentina y Chile, luego de la reunión bilateral de Milei y Kast, se destaca la coincidencia en que “el crimen organizado transnacional, el narcotráfico y el terrorismo constituyen amenazas comunes que exigen respuestas coordinadas y de alcance regional”.
Punta Arenas – Puerto Argentino
Mientras Milei viajaba a Chile, el diario “El Mercurio” tituló en su portada que la naviera Easter Island comenzará a comerciar con Puerto Argentino a partir de noviembre diferentes productos como alimentos, frutas y verduras, vinos, materiales de construcción, gas licuado.
Se reducen los costos de la usurpación. En vez de Uruguay, será Chile la vía más conveniente para el comercio marítimo con las islas.
Los piratas se sostienen con la venta de licencias de pesca y proyectan un crecimiento exponencial de sus ingresos a partir de la exportación petrolera en 2028.
Es posible que Trump busque que una empresa yanqui ingrese al negocio del yacimiento León Marino, por ahora solo hay especulaciones.
Realismo periférico
“Entre fines de 1989 y fines de 1999, las políticas exteriores y de seguridad de Argentina fueron sometidas a un singular experimento liberal (…) La capacidad del país para librar la guerra se redujo voluntariamente a casi cero. El presupuesto militar sufrió una reducción drástica, la industria de armas fue desmantelada y el servicio militar fue abolido. Las políticas exteriores y de seguridad de Argentina dejaron de responder a una lógica estado-céntrica, e intentaron aproximarse a una lógica ciudadano-céntrica y cosmopolita basada en la premisa de que el Estado no es un fin-en-sí-mismo sino solamente un medio para proteger los derechos e intereses de sus ciudadanos individuales, que son partícipes de un contrato social democrático”.
Esta cita es de Carlos Escudé que fue parte de la Cancillería durante el menemato. Planteaba que, tras la derrota de Malvinas, debíamos quedarnos en el molde y aceptar nuestro “realismo periférico”. La Argentina industrial y soberana quedaba como algo del pasado, para la reivindicación nostálgica.
Desafíos
El Movimiento Nacional está desmembrado. Se escucha resignación e internismo en una dirigencia profesional que se muestra como recambio para la administración colonial.
La situación es crítica porque Chile, Uruguay y Brasil han construido alianzas militares con los británicos, mientras en Argentina la Embajada yanqui monitorea una política de protectorado.
Pero nunca es tarde para malvinizar y resistir la invasión extranjera que hoy resetea el país. La Causa Malvinas convoca como un fuego sagrado a la insurrección, al espíritu combativo que vive en el corazón de nuestro pueblo.
Una rabia nacionalista que, por ahora, no tiene representación porque la política profesional de esta democracia liberal fue formateada en el extranjero.
Es tarea de la organización popular reponer las verdades de nuestra historia para recuperar soberanía y vencer la resignación con un proyecto de liberación nacional, como supo ser el peronismo.


