Trabajo y salario: Ocho años de sacrificio en el altar del capital
26 de abril de 2025
126.425 millones de dólares perdieron los trabajadores desde el año 2016 al 2024. 26 mil millones solamente durante el gobierno de Javier Milei. “Entre 2016 y 2024, la participación de los asalariados en el ingreso nacional cayó 7,8 puntos porcentuales (del 51,8% al 44,1%), lo que implicó una transferencia regresiva de recursos hacia el capital, el ingreso mixto (cuentapropistas) y los impuestos netos” señalan Pablo Manzanelli y Leandro Amoretti en éste informe del Centro CIFRA de la CTA.
El gobierno de Mauricio Macri abrió un nuevo ciclo en la Argentina de endeudamiento externo, fuga de capitales y ajuste sobre los ingresos populares para satisfacer la transferencia regresiva de ingresos desde el trabajo hacia el capital. El Frente de Todos priorizó la sostenibilidad de la deuda externa, antes que una redistribución del ingreso en clave de Justicia Social, circunstancia para lo que habÃa sido votado por la enorme mayorÃa de los argentinos.
Son las dos etapas de “una década (en la que) se puso en marcha una profunda redistribución del ingreso que acarreó una importante transferencia de recursos del trabajo al capital. Este fenómeno fue coincidente con la interrupción de un proceso previo que buscó volver a poner el eje de las relaciones económicas en la economÃa real a partir de una distribución del ingreso progresiva en el marco del ciclo de gobiernos kirchneristas” señalan en un reciente informe Pablo Manzanelli y Leandro Amoretti del Centro CIFRA de la CTA.
En lo que respecta al gobierno de Milei, sostienen en su informe que “Si bien está en pleno desarrollo, todo parece indicar que en este gobierno se procura consolidar esta segunda fase de la valorización financiera mediante el impulso al denominado “carry trade” y la suscripción de un nuevo acuerdo con el FMI, cuyas consecuencias tienden y tenderán a provocar un nuevo ajuste sobre los asalariados y sectores populares en general”.
A pesar de las similitudes y diferencias de cada una de estas etapas que constan en el perÃodo 2016-2024, existe un claro denominador común que es el sesgo regresivo en la distribución del ingreso.
“Durante el perÃodo 2016-2024 se registraron modificaciones significativas en la participación de los asalariados (registrados y no registrados) en el valor agregado total. Entre los años extremos se advierte que la incidencia de los asalariados cayó 7,8 puntos” destacan con fundamento en los relevamientos de información pública con que nutren su informe.
“que la pérdida de los asalariados fue contemporánea a un incremento relativo de los otros componentes que se repartió de la siguiente manera: el excedente de explotación aumentó en 2,5 puntos porcentuales, la incidencia del ingreso mixto bruto ascendió en 3,2 puntos y el peso relativo de los impuestos netos de subsidios se incrementó en 2,04 puntos entre 2016 y 2024” destacan para detallar el destino de esa transferencia.
Durante el gobierno de Mauricio Macri la pérdida de los trabajadores fue del 51,8% al 46,2% del producto. En tanto, durante el gobierno del Frente de Todos se registró un descenso del 46,2% al 45,5%. En tanto, “en el primer año del gobierno de Milei que estuvo signado por la fuerte devaluación de arranque, el mega ajuste del gasto público, la apertura comercial y las desregulaciones en el marco de un nuevo proceso de valorización financiera que fue caracterizada como de corto plazo en informes previos (de allà que las turbulencias que pueda ocasionar son superiores). En ese marco se constató una caÃda del 45,5% al 44,1% entre 2023 y 2024 pero que tuvo dos etapas en su interior.”
Para despejar eventuales conjeturas acerca de las motivaciones económicas del sacrificio de los trabajadores sobre el capital, señalan que “la caÃda en la participación de los asalariados en el ingreso no obedeció a un proceso virtuoso de aumento de la productividad. Por el contrario, la misma cayó 13% en ese horizonte temporal. En efecto, la pérdida de los asalariados en el ingreso implicó un descenso superior del salario medio que alcanzó a 24,1%.”
En tren de cuantificiar la transferencia, en el informe señalan que “si se considera el tipo de cambio oficial el volumen de la pérdida de ingresos de los asalariados alcanzó a 164.052 millones de dólares en el perÃodo 2016-2024. Esa suma desciende a 126.425 millones de dólares si se lo valoriza según el dólar paralelo.”
Esa importante transferencia de ingresos en detrimento de los asalariados tuvo una primera etapa en la se registra en promedio una pérdida de 15.155 millones de dólares por año durante el gobierno de Macri al tipo de cambio oficial (según la cotización del dólar blue es de 11.679 por año). Una segunda en la que aquella transferencia asciende a 29.647 millones de dólares por año durante el Frente de Todos (o 22.847 millones al dólar blue). Y una tercera etapa durante el primer año de Milei donde se cuantifica una transferencia de 33.901 millones de dólares al tipo de cambio oficial y de 26.126 millones de dólares considerando la cotización del paralelo.
En el marco de un nuevo primero de mayo, los indicadores del padecimiento del salario y el deterioro en las condiciones de trabajo de la Argentina, abren el debate acerca de la necesidad de concertar un plan de lucha eficaz para enfrentar la profundización de la transferencia de recursos padecida por el conjunto de los laburantes de éste paÃs.
Además, se torna indispensable que los trabajadores sean capaces de proyectar una salida frente a la crisis que se avecina en nuestro paÃs.
Como señala el dirigente aceitero Daniel Yofra, “El movimiento obrero puede aportar algo para la salida de esta crisis. Siempre tuvimos un programa pensado por y en beneficio de las y los trabajadores, como el de La Falda y Huerta Grande, a finales de los años 60, o los 26 puntos de la CGT en los 80.”
En ese sentido, detalla que es necesario avanzar hacia “un verdadero Salario MÃnimo Vital y Móvil que pueda cubrir las necesidades de alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión que prevé la Constitución nacional y la Ley de Contrato de Trabajo, la derogación de la reforma laboral regresiva de Milei y la implementación de una reforma laboral en favor del empleo con reducción de la jornada laboral, el fin de la tercerización laboral que heredamos de la última dictadura y el cumplimiento pleno de los Convenios Colectivos de Trabajo por rama, la prohibición de los despidos sin causa y la protección de la industria local mediante la aplicación de aranceles para evitar la destrucción de empleo, que sólo afecta a quienes trabajamos y terminar con el empleo no registrado.”


