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Tramas soberanas


22 de noviembre de 2025

Historias de lucha que se entretejen hilvanando imágenes de aquel pasado, pero dejándonos pistas sobre algunos futuros posibles. ¿Qué hay en torno a la construcción de la trama de la soberanía?

David Acuña

Hay quienes piensan la historia como una concatenación de hechos que en el devenir construyen nuestro presente. Yo prefiero pensarla como un tejido, como una trama en la cual el pueblo entreteje sentidos colectivos en medio de una urdimbre de esperanzas, angustias, alegrías y broncas. En ella, cada intersección, cada punto o fibra en la trama del tiempo nos permite no solo hacernos de una imagen del pasado, sino también encontrar o imaginar pistas sobre futuros posibles.

Obviamente que de por sí, todo futuro es incierto y las posibilidades no se realizan por sí mismas. Es necesario que algunos con sus manos, mentes y corazones estén decididos a hilvanar voluntades dándole resistencia a la trama que une pasado con futuro. Si esto no ocurre, la trama cede, no une, no cobija y nos deja al descubierto deshilachando la Patria.

El 20 de noviembre de 1845, en un pequeño recodo del río Paraná, cercano a la localidad bonaerense de San Pedro, se produjo la batalla de Vuelta de Obligado. Ella, y luego las que se darían en Tonelero, San Lorenzo y Punta Quebracho, permitieron frenar la injerencia colonial anglo-francesa construyendo uno punto denso de sentido soberano capaz de trascender el tiempo interpelando nuestro presente colonial.

El Abrazo de Guayaquil, el ABC y la UNASUR como sentidos de la unidad. El Grito de Dolores, Ayacucho y Playa Girón como reafirmación de lo propio. Tuyutí, Ocotal y Monte Tumbledown como reservas de coraje y dignidad. Cutralcazo, Caracazo y la Guerra del Agua como pueblo que en la calle decide… son todos momentos, junto a Vuelta de Obligado, donde las intersecciones de la historia y el tiempo vital de uno mismo construyen la trama de sentidos necesarios para vislumbrar un destino cierto de grandeza.

La historia como añoranza solo sirve para llenar museos. Pero, si en cambio, es vista como trama política, la misma se vuelve calle, se respira en la militancia, se matea en los sindicatos, irrumpe en las aulas y se convierte en horizontes deseables de alcanzar, se vuelve gesta de liberación.

Argentina y el resto de Nuestra América tienen un destino de grandeza que crece entre las fisuras de un Occidente que se cae a pedazos. Asumir que el enemigo puede ser derrotado es parte de la tarea patriótica-militante de hilvanar un punto más en la trama soberana de nuestra historia de lucha.

David Acuña

David Acuña, historiador, profesor y militante peronista. 

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