Asà juega en ciencia y tecnologÃa Argelia, el primer rival de Argentina en el mundial
30 de mayo de 2026
Su gobierno apuesta a la inteligencia artificial para diversificar su economÃa y ser una potencia regional. Además, invierte casi cuatro veces más de su PBI en el sector si se lo compara con el campeón del mundo.
La selección argentina debutará el 16 de junio a las 10 de la noche frente a Argelia. Además de tener en el arco a Luca Zidane, hijo del excapitán y campeón del mundo con Francia en 1998, y a Riyad Mahrez como máxima figura, el país del norte de África también se destaca por su política científica y tecnológica. En este sentido, su gran apuesta pasa por la implementación de la inteligencia artificial para convertirse en potencia regional e impulsar sectores como la agricultura y los hidrocarburos. Asimismo, la nación africana tiene una historia de cooperación científica y tecnológica con su rival. Para tomar dimensión, el vínculo con Argentina data de la década del 80, cuando la empresa estatal INVAP construyó en Argel el reactor multipropósito NUR y lo inauguró en 1989. En la actualidad, esa asociación no sólo continúa vigente, sino que también se amplió al campo de la seguridad alimentaria y la educación. En esta nota, la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes realiza un repaso sobre los principales puntos para conocer mejor al equipo que enfrentará al vigente campeón del mundo.
Argelia es un país ubicado en África, que limita norte con el mar Mediterráneo, al este con Túnez y Libia, al sur con Níger y Malí, al suroeste con Mauritania y al oeste con Marruecos y el Sáhara Occidental. Aunque es la nación más extensa del continente, la mayoría de su población (46 millones de personas) se concentra en pocas ciudades, ya que el 80 por ciento de su territorio está cubierto por el desierto del Sáhara.
En relación a la ciencia y la tecnología, Argelia busca liderar la innovación en África a través de la implementación de la inteligencia artificial. Con un PBI estimado en 0,54 por ciento para el sector (frente al 0,14 actual de Argentina), la política argelina consiste en volcar la investigación a sus sectores económicos más pujantes: los hidrocarburos y la agricultura.
En este aspecto, Argelia aprobó su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial con distintos objetivos. En el plano económico, se espera que el mercado local vinculado a la IA se triplique para 2030 y alcance los 1700 millones de dólares. Aunque el gobierno impulsa la creación de empresas privadas vinculadas al sector, especialmente las relacionadas a ciberseguridad, es el propio Estado el que diseña la hoja de ruta y orienta su desarrollo.
A su vez, el impulso de la inteligencia artificial argelina se orienta a crear empleos jóvenes de calidad y frenar la fuga de cerebros. Pese a tener una de las bases educativas en ciencias de la computación más robustas de África, muchos de sus graduados terminan trabajando en Europa. Por eso, el propósito es que finalicen sus estudios y se queden en el país. En la actualidad, hay más de 57 mil estudiantes de grado y posgrado en IA y la meta es formar 500 mil especialistas para 2030.
En un foro sobre emprendimiento e inteligencia artificial, el ministro de la Economía del Conocimiento, Start-up y Microempresas sostuvo: “La pelota está en el campo de la juventud, de los universitarios y de los expertos para desarrollar una IA que se adapte a nuestras especificidades, a nuestra cultura, a nuestras costumbres, así como a las preocupaciones del ciudadano o de las empresas. Las universidades son un reservorio de energía, innovación y emprendimiento, así como una fuente de soluciones para el sector económico, que contribuye a reducir el uso de tecnologías extranjeras y a construir una nueva economía diversificada”.
En relación a la agricultura, que representa más del 12 por ciento del PBI, el proyecto está orientado a maximizar el rendimiento y mitigar los impactos del cambio climático, que genera sequías cada vez más intensas en el país. Por ejemplo, algunas iniciativas que ya están en marcha consisten en monitorear los cultivos en tiempo real, optimizar el uso de agua subterránea y predecir plagas. Sobre los hidrocarburos, el empleo de la IA podría ser útil para optimizar la extracción de gas y petróleo, y reducir los costos anuales entre 200 y 300 millones de dólares.
Además de la inteligencia artificial, la política científica y tecnológica de Argelia tiene otros ejes. En colaboración con China, el gobierno lanzó en enero dos satélites diseñados para proporcionar imágenes de alta resolución para la observación de la Tierra, orientados a la planificación del uso del suelo, la prevención y la mitigación de desastres.
Una relación amistosa
A pesar de que el registro de partidos tiene un único antecedente en 2007, cuando Argentina le ganó a Argelia 4 a 3 un amistoso disputado en Barcelona, el vínculo entre ambos países es más antiguo. A mediados de la década del 80, la empresa estatal argentina INVAP firmó un acuerdo para construir un reactor multipropósito, que fue inaugurado en abril de 1989.
Conocido como NUR, el reactor argentino instalado en Argelia es utilizado para producir radioisótopos a escala de laboratorio. También, permite el desarrollo de investigación básica y aplicada, y funciona como escuela de formación para futuros ingenieros y físicos nucleares argelinos. De hecho, a principios de mayo ambos gobiernos firmaron un acuerdo para extender la vida útil del NUR y potenciar sus capacidades operativas.
Como si fuera poco, la relación se expandió después de la pandemia, cuando sellaron el vínculo para trabajar de forma conjunta en seguridad alimentaria, sequías, transición energética y respuestas frente al covid-19. Incluso, en el marco de un convenio educativo entre Argentina y África, el docente de la Universidad Nacional de Quilmes, Fernando Alvira, dictó clases en el Instituto de Ciencias del Agua y la Energía ubicado en Argelia, que es una de las sedes de la Universidad Panafricana.


