Clemente: sÃmbolo de resistencia al poder
13 de diciembre de 2025
A lo largo de su historia, Clemente ha demostrado que el fútbol y la polÃtica están Ãntimamente relacionados. Su humor y crÃtica social lo han convertido en un Ãcono de la cultura argentina, un sÃmbolo de la resistencia contra la opresión y la censura.
Clemente, el personaje creado por Carlos Loiseau, Caloi ha sido un reflejo del fútbol argentino. Desde su aparición en 1973, se ha convertido en un sÃmbolo de la pasión y el humor del pueblo argentino, un ser sin brazos con un pico similar al de un ornitorrinco.
En sus inicios, Clemente era un personaje secundario en la tira "Bartolo el maquinista", pero rápidamente se convirtió en el protagonista principal. A lo largo de los años, Clemente ha vivido distintas etapas del fútbol argentino, se convirtió en un sÃmbolo de la resistencia contra la opresión y la censura.
En la era moderna, siguió siendo un referente del fútbol argentino. Ha compartido la cancha con figuras como Maradona, Messi y otros y fue un crÃtico acérrimo de la corrupción y la violencia en el fútbol. A través de sus aventuras, y su frase "¡Y un golazo, loco!" se ha convertido en un clásico del fútbol argentino.
En los años 70, Clemente se burló de la dictadura militar y de la corrupción en el fútbol. Su crÃtica social y polÃtica lo convirtió en un referente de la resistencia contra la opresión.
En el mundial 78, los militares argentinos, obsesionados con lucir una imagen de rigor y orden del paÃs, emprendieron una campaña mediática que incluÃa la petición a los aficionados de que no tiraran papelitos al campo desde la contraportada de ClarÃn. “Los argentinos somos derechos y humanos”: con ese eslogan burdo y grosero, y con la agencia de publicidad estadounidense Burson-Martseller ideó un plan de prensa completo para contrarrestar las peticiones de boicot de organizaciones como AmnistÃa Internacional.
La bandera de la resistencia la izó un simpático pájaro sin brazos y pico redondeado, salido de la imaginación de su dibujante, que alentaba a los hinchas a resistir con su cantito “Tiren, tiren papelitos”, acompañando las protestas de las Madres Plaza de Mayo por los secuestrados, torturados y desaparecidos.
Uno de los defensores de aquella idea de no tirar papelitos, fue el famoso relator José MarÃa Muñoz. En su papel de portavoz de la dictadura llegó a pedir a los aficionados que no tirasen papelitos porque daban mala imagen del paÃs y que podÃan incluso lesionar a los futbolistas.
“Muñoz, Muñoz, ¡Clemente te cagó!” gritaba la afición. “Por decirlo en términos futbolÃsticos, me la dejó picando con el arquero vencido”, explicaba el Caloi.
Ya instalado el “tiren, tiren papelitos”, siguió siendo un crÃtico acérrimo de la polÃtica y el fútbol. En el 82 en el mundial de España y con el fin de la Guerra en Malvinas, fue parte del folclore de armar las valijas, sacar los pasajes, llevar un par de toallas del hotel y disfrutar los últimos dÃas del campeón mundial que nos queda. Los hinchas, mientras tanto, podemos ir cantando bajito esta dulce canción… “chau España chau España”.
Pero en el mundial 86 en México, Clemente expresaba de antemano: “Tengo la fórmula para salir campeón del mundial, asà que tomen nota ya que tenemos a Maradona, ¡hay que usarlo bien! ¿Saben cómo formarÃa yo?:
Maradona
Maradona, Maradona, Maradona
Maradona, Maradona, Maradona, Maradona
Maradona, Maradona, Maradona”
Y acertó. De la mano, pies, piernas, corazón y cabeza de Diego, se ganó el mundial y se salió a festejar con esa pasión argentina que pudo compartir el pueblo de triunfo de la Selección.
En los años 90 siguió siendo un referente del fútbol, además se convirtió en un crÃtico acérrimo de gobierno Nacional de Carlos Menem y su polÃtica económica. Sus historietas reflejaban la desilusión y el descontento del pueblo argentino con las polÃticas neoliberales y la corrupción que caracterizaban al menemismo, llamándolo "El Turco".
"Menem es como un jugador de fútbol: siempre está cambiando de equipo, ¡pero siempre gana el mismo!” o "El menemismo es como el fútbol: ¡todos hablan, pero nadie hace nada!".
Durante el Mundial de 1994, se burló de la corrupción y la ineptitud de la dirigencia futbolÃstica. "La corrupción es como la pelota: ¡siempre la tiene alguien, pero nunca es el que la agarra!". O también: “!La convertibilidad es un invento para que los ricos sean más ricos y los pobres sean más pobres!".
En cuanto a la década del 2000, Clemente siguió siendo un crÃtico de la polÃtica y la economÃa argentina. Durante la crisis del 2001, se burló de la situación: "¡El corralito es como un partido de fútbol: todos están atrapados, ¡pero nadie sabe quién es el árbitro!" y “¡si no te gusta, te lo cambian!”. O también: “¡La Argentina es como un equipo de fútbol: ¡siempre está en crisis, pero siempre sale campeón... de la pobreza!”
Hoy en dÃa, Clemente sigue siendo un Ãcono del fútbol argentino, de la pasión y la identidad del pueblo. SÃmbolo de resistencia al poder. Su legado continúa inspirando a nuevas generaciones y su humor sigue siendo un reflejo de la realidad del paÃs. Clemente, un Ãcono que sigue vivo en el corazón de los argentinos.
Carlos Loiseau
Nació el 9 de noviembre de 1948 en Salta, se inició en el mundo del humor gráfico en la década de 1960, trabajando en revistas como "TÃa Vicenta" y "Mafalda". Creó personajes destacados como Bartolo el maquinista y el Gato Atari. Trabajó en televisión, creando programas como "Caloi en su tinta" y "Clemente", y lo llevó a ser reconocido a nivel nacional e internacional, y su legado continúa inspirando a generaciones de humoristas y dibujantes.
En 2004, Caloi fue declarado Patrimonio Cultural, y en 2012, fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Su muerte el 8 de mayo de 2012 fue un golpe para la cultura argentina, pero su legado sigue vivo a través de sus personajes y su trabajo.
Y el que llego a esta aquà se lleva una perlita. La novia de Clemente, la Mulatona aparece en diciembre de 1999, con la llegada del color a la contratapa de ClarÃn, las tiras fueron coloreadas por MarÃa Verónica RamÃrez, esposa de Caloi. Cuando la tuvo que inventar, salió asÃ, dijo Caloi, porque “justamente los personajes tienen la posibilidad de lo que no tenemos los seres humanos, ¡de realizar sus fantasÃas!”


