Saqueo financiero: lo que no se habla en la Argentina neocolonial
09 de agosto de 2025
Se lleva adelante el proceso de saqueo más grande de nuestra historia, por el camino del endeudamiento externo, la criminalidad económica del “carry trade”, la fuga de capitales y la recesión interna mediante el ajuste permanente de los ingresos populares. Mientras eso ocurre, gobierno y oposición apuestan por el circo de una moribunda democracia reducida al sufragio, con crÃticas y exaltaciones a las formas delirantes y los modales incorrectos.
Mientras se lleva adelante el proceso de saqueo más grande de nuestra historia, la dirigencia “opositora” se enfoca en denunciar los modales incorrectos y las formas antidemocráticas de su gobierno, evidenciando que les resulta más importante salvaguardar la institucionalidad de una moribunda democracia, donde más de la mitad de nuestro pueblo decide no ir a votar, que frenar el avance de un modelo de saqueo sostenido desde el endeudamiento externo, “el carry trade”, la libre fuga de capitales y la recesión interna mediante el ajuste permanente a los ingresos populares.
Al mismo tiempo en que:
- Se triplican las exportaciones mineras en oro, plata y litio (explotando y envenenando nuestro suelo).
- Se rifa al mejor postor el RÃo Paraná.
- Se liberan absolutamente los puertos para la seguridad jurÃdica del tráfico ilegal (narco y otros).
– Se fomenta la primarización de la economÃa mediante el estrangulamiento del mercado interno y la apertura indiscriminada de importaciones.
- Se lleva adelante un extraordinario proceso de endeudamiento externo que, no solo condiciona, somete y subordina el futuro de la polÃtica nacional a los designios del FMI.
–Se ajustan jubilaciones junto al poder adquisitivo del conjunto de los trabajadores.
– Cierran 13 mil PYMES en 18 meses y se promueve el trabajo desregulado (esclavitud del siglo XXI), etc… la presunta oposición polÃtica nacional evidencia su complicidad, en el proceso de saqueo de nuestra Patria, al no denunciar y proponer cambios urgentes en las polÃticas de fondo que lo sustentan. Estas son, el modelo exportador y la polÃtica financiera.
PolÃtica financiera neocolonial
El gobierno de Javier Milei adoptó un modelo económico que se enfoca únicamente en la inversión financiera especulativa y la destinada a explotación de recursos naturales para la exportación.
Para fomentar lo mencionado, se dispuso un esquema de libre giro de dividendos, formación de activos externos sin control (fuga de capitales por compra de divisas), nulo control sobre origen de fondos externos, apertura indiscriminada de importaciones y desregulación del stock protegido para el consumo interno sobre los productos exportables.
Como era de esperarse, durante los primeros meses de gobierno no llegaron las mentadas inversiones dado que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) no contaba con los dólares suficientes para respaldar, garantizar, la disponibilidad de liquidez al momento del giro de ganancias al exterior. En consecuencia, el gobierno nacional acudió a un brutal ajuste interno de gastos, a fin de reducir importaciones de bienes, y al endeudamiento crónico para contar con las reservas de divisas necesarias.
Emitió bonos para deuda comercial por importaciones impagas por 9 mil millones de dólares, por el ajuste del consumo interno consiguió un superávit comercial de 21 mil millones de dólares en 18 meses, tomó deuda mediante dos repos con bancos del exterior por 3 mil millones de dólares e instituciones multilaterales de crédito (Banco Mundial y BID) por 6 mil millones, emitió bonos para residentes externos por 3 mil millones de dólares y, finalmente, acudió al Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar y ampliar la deuda existente.
El FMI en una clara vocación por promover el esquema económico de saqueo de riquezas de la Argentina, y sin ningún respaldo ni informe técnico de sostenibilidad sobre la deuda nacional, amplió el crédito original en 20 mil millones de dólares (sumando el récord absoluto para la institución de 64 mil millones).
Entre ajuste del consumo interno (con reducción real del poder adquisitivo del salario en todos los sectores del trabajo activo y jubilaciones) y endeudamiento externo, el gobierno adquirió un total de 56 mil millones de dólares en 18 meses de gestión (a la fecha el FMI liberó 14 de los 20 mil millones del acuerdo de ampliación citado).
Sin embargo, la exacerbada fuga de capitales que se dio en el mismo perÃodo y el pago de servicios de deuda, ocasionó que las reservas internacionales aumentaran solo de 23,000 a 42,000 millones de dólares. La cuenta es encilla: Ingresaron 56,000 y las reservas crecieron 19,000: El quebranto externo de 37,000 millones de dólares en un breve lapso de tiempo.
Respecto a la economÃa doméstica, la apertura indiscriminada de importaciones, quita de subsidios a servicios públicos, baja de planes de asistencia social y programas de empleo, eliminación de la obra pública y subsidios a la producción; generaron la pérdida de 400,000 empleos, aumento de la precarización laboral en un 10%, reducción del poder adquisitivo del salario, cierre de 13 mil empresas (grandes, medianas y pequeñas), caÃda del 10% en el uso de la capacidad instalada industrial del paÃs y duplicación del Ãndice de indigencia.
El esquema detallado se acompaña de un tipo de cambio barato, fuertemente regulado por el BCRA, que favorece y promueve la fuga de capitales. Esto deriva en una constante escasez de divisas que vuelve a la economÃa nacional dependiente de mayor endeudamiento y explotación de materias primas exportables.
En sÃntesis, se está llevando adelante un modelo económico de saqueo colonial que encontrará su cuello de botella en el fin del flujo de deuda que sostiene la ficticia estabilidad monetaria y de precios internos. El cambio drástico de la polÃtica financiera, cortar el chorro de la fuga de capitales, desconocer la legalidad de la deuda externa y las condiciones de las inversiones extranjeras que ingresaron durante el gobierno de Milei, son propuestas ineludibles si se busca recuperar soberanÃa, y mejoras sustanciales en la calidad de vida de nuestro pueblo, mediante un cambio de modelo productivo.
Ante estos temas, aturde el silencio en la Argentina neocolonial.
PolÃtica financiera de Patria
Para hablar de finanzas, e identificar su importancia, es importante reconocer que la generación, atesoramiento y distribución del dinero constituyen una herramienta poderosa que puede ser utilizada tanto para favorecer o detener la producción. Basta para ello, que conceda (o no) créditos a la industria, o que haga viable (o no) los pagos de intereses según la tasa que aplique. En consecuencia, un plan de producción y generación de empleo está supeditado a las finanzas. A su vez, y como sucede en la actualidad, desde allà también se puede emprender un plan de miseria y saqueo.
Inevitablemente, para iniciar un proyecto de industrialización que recupere el trabajo para los argentinos, se precisan abundantes capitales de inversión. Esto no significa ir en búsqueda de inversiones extranjeras, que luego concluyen en condicionamientos, pérdida de soberanÃa y una fuga de capitales exponencialmente mayor al ingreso inicial, sino que, por el contrario, se trata de rescatar los recursos económicos del pueblo argentino que, hoy, están parasitados en el mundo especulativo o en manos de la banca privada y transnacional.
El actual sistema financiero argentino se encuentra dedicado exclusivamente a la especulación financiera. Para fundamentar esto, solo hace falta decir que la base monetaria (el total de billetes emitidos en manos del público más lo depositado en bancos) actualmente es de 42,7 billones de pesos, y que más de la mitad de ese monto se encuentra en manos de los bancos, y grupos inversores, cobrando una tasa de interés del 50% al 80% anual, moviendo la plata, que sale del trabajo real, en el mundo especulativo, sin hacerla retornar nunca. Ese enorme volumen de dinero no tiene contacto alguno con la economÃa real y genera una emisión, por intereses, de aproximadamente 10 billones de pesos anuales, que luego se dolariza y termina en fuga de capitales, mientras se denuncia que no hay plata y se generan recortes, en todos los sectores, para cumplir con las metas de ajuste fiscal que impone el FMI.
A la vista está, que mientras la economÃa nacional está en crisis y recesión, el mundo financiero sigue obteniendo abultadas ganancias. Pero también queda expuesto que, de tomar la decisión polÃtica de administrar esos recursos, contamos con los fondos suficientes para afrontar los problemas urgentes de la coyuntura y orientar el ahorro del pueblo argentino a un modelo de desarrollo productivo que genere puestos de trabajo genuinos.
Por eso, como contraposición al modelo financiero neocolonial, es necesario afrontar decididamente una polÃtica de administración nacional de los recursos financieros, a fin de orientar el enorme caudal de dinero, hoy destinado a la especulación financiera, al crédito a la inversión con fines productivos y que esto sea el pilar de planificación económica de la industrialización nacional.
Ante el vacÃo de patriotismo, y la entrega absoluta, la tarea urgente de construir la organización polÃtica popular y, desde allÃ, denunciar concretamente sobre las bases del modelo colonial y proponer con fuerza proyectos para recuperar soberanÃa, trabajo y conquistar la justicia social.